Desde la grabación hasta la publicación, todos los pasos

En los artículos anteriores revisamos sobre el uso de podcast actualmente, los formatos y las ventajas que te puede brindar tener tu propio programa. Si se has decidido, pues entonces llegó la hora de grabar. Si aun no estás seguro, tampoco está demás que leas las siguientes líneas para seguir pensando sobre el tema. Te familiarizarás con las más variadas cuestiones técnicas, muchas de las cuales quizás sean nuevas para ti.

La grabación

Dónde grabar

Un estudio es claramente el espacio ideal, pero muchas veces es difícil contar con ello, especialmente si es un programa autofinanciado y con bajo presupuesto, como la mayoría de los podcast en un principio. Por eso, aquí te contaremos algunas soluciones “de la vida real” para que puedas empezar a grabar. Es importante hacerlo en un sitio donde haya poco sonido ambiente y eco. Suponiendo que grabarás los primeros episodios en tu casa, entonces una habitación aislada y con muchas telas para que absorban el sonido es ideal. Probablemente los mejores (aunque chistosos) lugares sean el dormitorio (entre las mantas de la cama) o el closet. Es recomendable planear la grabación cuando no hay nadie en casa, así te aseguras de que no habrá ruidos imprevistos. Si lo haces en otra habitación de la casa, puedes disponer toallas entre los muebles y paredes. Si tienes invitados en el mismo lugar físico y quieres hacer el programa en un espacio de trabajo, debes ocupar una oficina pequeña, con cortinas reservada y sin eco, mejor dejar los abrigos dentro, pues las telas son buenas absorbiendo el sonido. También debes asegurarte de no timbrarán teléfonos ni se escucharán conversaciones en las oficinas contiguas.

Técnicas y hardware

Para grabar necesitarás una computadora, donde también harás la edición del programa. Puedes comenzar los primeros episodios invirtiendo en un micrófono con conexión USB de bajo costo y luego evalúas cómo seguir. Si ya tienes un micrófono, si hay uno de un colega en la oficina, ¡pues perfecto! Evita acercarte mucho al micrófono y úsalo de costado, así evitas los sonidos explosivos, especialmente los de las palabras que comienzan con “p” o con “b”. Deja cinco segundos de silencio antes de comenzar a hablar, esto te ayudará cuando limpies el sonido ambiente y también puedes cortarlos a la hora de editar.

Si estás haciendo el podcast solo, entonces ahora viene la parte más difícil, que es sentirte extraño cuando hablas solo frente a un micrófono. Hay un truco que puedes poner en práctica, que es imaginar que estás hablando con una sola persona, con el oyente ideal (tu cliente, la persona interesada en tu área de conocimiento, una persona en tu audiencia si estás haciendo humor) y desde allí vencer el extrañamiento que produce hablar solo (más aún si es frente a un micrófono en el closet).

Software para grabación y edición

Antes de grabar elegirás el programa que vas a usar para ello, que es el mismo que utilizarás para la edición. Es necesario revisar distintas opciones y ver cuál es la mejor para ti. Aquí repasaremos las alternativas más sencillas (con interfaces user-friendly para cualquier usuario que no es técnico) y las más económicas, que son las que seguramente te interesen para comenzar.

Si trabajas desde una computadora con sistema Windows, la opción más asequible para comenzar es Audacity. Este es un programa de edición gratuito y funciona en todos los sistemas. El software es personalizable y en él encontrarás desde las herramientas más básicas hasta las más profesionales. Puede ser un poco complejo en un principio y no esperes estar editando en cuestión de media hora, pero si tienes un poco de paciencia, no es nada que no puedas solucionar con los numerosísimos videos explicativos y tutoriales en línea.

GarageBand. Esta opción es también gratuita y su uso es simple para los primerizos, pero sólo para Mac, en cuyos dispositivos generalmente ya viene preinstalada. La ventaja de este software es que su interfaz es mucho más sencilla que la de Audacity y por lo tanto es más fácil de manejar desde el principio.

Alitu es una alternativa muy cómoda y tiene muchos de los procedimientos técnicos automatizados, desde limpiar el audio y regular el volumen hasta la publicación directa de cada episodio. Allí puedes editar segmentos y también agregar música. Este software es pago, pero si tienes presupuesto, es muy conveniente.

Cuando escuches tus primeras grabaciones notarás que es necesario limpiar muchos sonidos, no sólo el sonido ambiente, sino los sonidos explosivos frente al micrófono, además de los “ehms” y “uhms”. Probablemente, también decidas cortar partes o alternarlas. Si lo haces con una entrevista, es importante que le muestres el resultado final al invitado.

¿Necesitas grabar entrevistas remotas?

Si tu podcast cuenta con entrevistas que harás de manera remota, entonces elegirás un programa para llamar con el entrevistado. Hay varias alternativas interesantes en este momento.

La popular plataforma Zoom tiene una opción para grabar la conversación. Esta es sin duda la más sencilla, económica y familiar de las alternativas, aunque no es la mejor calidad ni la más segura con todas las conexiones. Cleanfeed permite a cualquier persona enviar, recibir y grabar audio en vivo usando solo un navegador. Es una de las mejores opciones para las personas que buscan grabar llamadas de forma gratuita. Hay otros programas que garantizan mayor calidad y funcionalidades, aunque pagos, pero también puedes adaptarte a sus ofertas base que suelen ser gratuitas. Por ejemplo, Zencastr tiene una opción que aunque sin costo es bastante generosa: permite grabar hasta ocho horas mensuales con dos invitados.

Squadcast es una alternativa de bajo costo y muy buena, además no necesitas configuración o instalación. El audio se graba localmente mientras se carga progresivamente y las copias de seguridad se guardan en la nube. Es posible tener a varias personas de manera remota, con una anfitrión y hasta tres invitados.

Entrada

Es hora de elegir si quieres tener una entrada para tu podcast o no. Algunos programas tienen introducciones muy elaboradas y muy características, cuando las oyes no sólo te parece súper profesional, sino que además ya te mentalizas para escuchar el programa y te predispones con el humor adecuado. Otros prefieren comenzar con la programación desde el primer segundo.

Si decides tener una entrada para tu programa, esta debe ser de calidad, original y corta. Hay algunos sitios para obtener música de podcast. Si quieres una opción gratuita, puedes buscar el material para tu entrada en Incompetech. El problema de este portal es que como es una de las pocas ofertas sin costo, el material es muy común y no tendrás originalidad.  

Otra opción es Envato Market. Allí puedes encontrar música libre de derechos (que también estará repetida por todos lados), pero también puedes comprar piezas por precios muy reducidos, desde un dólar.

Si tienes un mínimo presupuesto, aunque módico, puedes asegurarte contenido único. Con sólo doce dólares puedes conseguir música en Audioblocks. Este es un servicio mensual que puedes cancelar luego de haber pagado un solo abono y con él obtener hasta tres pistas del nivel más barato.

Arte gráfico

Ahora que tienes tu(s) primer(os) episodio(s) listo(s), puedes pensar la gráfica para acompañar tu podcast. Es sugerido esperar a tener el producto para luego poder diseñar el logo y de este modo ser capaz de comprobar que acuerden en el concepto, la idea y el estilo. Para diseñar el arte de tapa, evita todo lo referente a micrófonos, audio, escucha. El hecho de que es material de audio se da por sentado (agregar un micrófono al logo de tu podcast sería como imprimir una pantalla en el logo de una serie, porque se emite por televisión). Tu gráfica tiene que hablar de tu tema y del espíritu de tu programa.

Si el podcast es parte de un proyecto más grande que ya tiene su identidad de marca, pues ese material soluciona la cuestión. Si eres una personalidad referente en tu medio y tu cara es conocida, entonces un retrato poderoso tuyo es lo indicado. Si ninguno de estos es tu caso, entonces tienes que ponerte a diseñar. Las únicas reglas a tener en cuenta son referidas al tamaño, formato y peso: debe ser una pieza cuadrada, de 1400 x 1400 pixeles, en formato JPG o en PNG, y pesar menos de 500kb.

Si tú vas a diseñarla, Canva es la herramienta gratuita más sencilla y fácil de usar. Además, allí hay una reserva de fotos y elementos sin corto o por un precio muy muy bajo que puedes utilizar en tu diseño. Si eres bueno manejando programas un poco más complejos, entonces Photopea es un buen programa para diseñar aunque la interfaz no es muy amigable con el usuario. Puedes encontrar muchas imágenes gratuitas en publicdomainvectors.com y en Free SVG y trabajar desde allí.

Si tienes presupuesto y no te interesa invertir tiempo en el arte de tapa, siempre puedes contratar un diseñador. Si ya tienes uno, puedes continuar con él o ella, pero si no, puedes contactar diseñadores mediante 99designs, Upwork o Freelancer.

Alojamiento

Ahora que tienes todo el material, es hora de ponerlo en línea. Para esto, tienes que elegir un sitio donde alojarlo. Allí es donde tu podcast va a “vivir”. Buzzsprout es la opción más popular y también la más económica. Puedes alojar allí tu podcast por sólo doce dólares al mes. Si tienes en mente crecer con este proyecto, entonces es interesante que contrates un servicio un poco más amplio desde el principio. Captivate (un programa de Adobe) es una opción formidable para múltiples espectáculos y funciones de crecimiento, con un abono de 19 dólares por mes (esto es útil si por ejemplo trabajas en marketing y estás llevando emisiones de distintos clientes). Si tu podcast es privado, entonces Transistor va a ser tu mejor opción, también por 19 dólares al mes (esto es para un podcast corporativo o para aquellos que se escuchan sólo con un ticket pago).

Cuando hayas elegido el servicio de alojamiento, entonces debes cargar los archivos. Cada sistema te guiará de manera diferente para hacerlo en su plataforma. El servidor de alojamiento almacenará todos tus archivos de audio a medida que los subas con el tiempo y también se encargará de distribuirlos entre los distintos directorios. Así son recopilados en un “feed” de podcasts al que las personas pueden suscribirse y escuchar a demanda. De cualquier modo, no está demás que te asegures de estar en los principales sitios para que todos los oyentes te puedan encontrar (veremos el tema en profundidad en otro artículo). Esta es una acción que realizarás una sola vez, pues luego el servicio de hosting se encarga de hacerlo subsecuentemente. Si tienes tu propio sitio web, entonces quieres publicar allí también los reproductores de cada episodio.

Sitio web

Si además del audio quieres agregar notas a tu programa, entonces quieres tener un sitio web. En estas notas puedes escribir no sólo una descripción extensa sobre el episodios, sino también notas sobre lo que se ha conversado. ¿Han citado libros? Allí puedes indicarlos o incluso mercantilizarlos con el sistema de afiliados de Amazon. También puedes hacer referencia a material online y películas de las que se haya hablado o indicar la música que se escuchó durante el programa. Es posible incluir una transcripción completa del podcast, imágenes ilustrativas por episodio y, si quieres recibir donaciones, links a las diferentes plataformas que lo habilitan, como Patreon o Ko-fi. Si ya tienes un sitio web y tu podcast es parte de ese proyecto más grande, pues entonces lo agregas como una sección allí. Si no es así, entonces los distintos servicios de alojamiento también te ofrecen opciones para armar sitios web simples pero decentes. También puedes armar una web en WordPress, cuya interfaz es amigable, su navegación es  óptima, se ve bien y es económico.

Esperamos que este artículo haya saldado tus dudas antes de empezar a grabar un podcast. Queda mucho por investigar tras estas líneas. En los siguientes artículos trabajaremos específicamente algunos de los pasos aquí delineados, además de otros aspectos sobre cómo armar tu propio podcast que también querrás saber.

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