Entrevista con Roberto Wong, el escritor detrás de El Anaquel

Hemos conversado con Roberto Wong, quien lleva adelante el blog y podcast literario El Anaquel. Hablamos sobre podcast y sobre comunicación. Conociendo su perspectiva siempre formada y reflexiva sobre narrativas y procesos sociales, no pudimos evitar conversar sobre el contexto actual.

Sabes que esta entrevista está relacionada con El Anaquel. El blog sobre cine, literatura y música, además de ensayos que publicas desde 2009 y podcast que publicas desde 2013. ¿Por qué decidiste sumar el podcast al blog?

En 2013 el Instituto Mexicano de la Radio lanzó una convocatoria ciudadana para proponer nuevos programas de radio en sus distintas estaciones. En aquel entonces yo ya escribía el blog, y me pareció que sería una buena idea participar –mi propuesta fue una mezcla de literatura y rock, de la cual surgió la primera temporada del podcast: catorce episodios en los que se habla sobre un tema y se complementa con música relacionada.

Me pareció que la fórmula funcionaba, pero poco después me mudé de México y no retomé el proyecto hasta el 2018, en el que pensé que podría replicar el mismo concepto por mi cuenta. Al final, la decisión se redujo a una idea muy sencilla: compartir mi amor por los libros a partir de un nuevo canal que tal vez fuera más ligero y sencillo de digerir, sobre todo pensando en que la gente que accede a un podcast generalmente lo hace cuando está realizando otra actividad (en el transporte público, al hacer ejercicio o al caminar por la calle).

¿Por qué has elegido podcast como un soporte para extender tu expresión?

Creo que confluyeron varias cosas: mi deseo de encontrar una nueva manera de compartir mis lecturas (tanto en el blog como en mi cuenta de Instagram publico reseñas de libros todo el tiempo), mi reciente afición por los podcasts (comencé a escucharlos de una forma más activa desde 2015) y acaso una tendencia creciente en el mundo –hay por ahí varias estadísticas que muestran el crecimiento de dicho género alrededor del mundo.

¿Qué cambios has visto en ambos medios (blog y podcast) desde 2013?

No sé si tengo un punto de vista informado al respecto. Por una parte, creo que si comparas la primera década de 2000 versus la que acaba de terminar, pareciera que muchos blogs mutaron de ser bitácoras personales a convertirse en exploraciones un tanto más formales sobre distintos temas. El reto, me parece, es la aceleración que vivimos como sociedad: mi blog tiene un tiempo promedio de lectura de un minuto. Hay textos ahí que toma más tiempo leer. En este sentido, acaso el podcast sea un complemento, una manera de brindar un tono conversatorio a lo que ahora es visto simplemente como información.

¿Cuáles son en tu opinión los mejores episodios de El Anaquel?

Dos: éste y éste.

¿Qué cuestiones te ha habilitado podcast en cuanto a comunicación que estaban limitadas anteriormente?

Principalmente, poder invitar a otras personas a hablar sobre un tema en particular. Esto ha enriquecido mucho los podcasts, desde mi punto de vista.

¿Qué cuestiones no te ha facilitado o qué límites encuentras en este soporte?

Me parece que es difícil entrar en profundidad en algunos temas sin perder acaso la atención del escucha. Intento mantener un balance, pero muchas veces me parece que me quedo en la superficie. En cuanto al uso de la música, hace poco tuve un problema con Spotify que documenté en este post de mi blog.

¿Cómo ves el futuro del medio que si bien es digital pero esta vez sin pantalla?

Yo creo que veremos al segmento crecer, pero me preocupa al mirar las listas de los podcasts más escuchados que muchos de ellos son adaptaciones de contenidos creados para la radio. Me gustaría ver que llegan ahí más programas independientes, sin la parafernalia o la promoción de los grandes grupos. En otras palabras, me gustaría que la gente explorara más esos otros podcasts de nicho como éste. Finalmente, el año pasado leí este artículo, que me parece delimita bien las posibilidades narrativas y transmedia del podcast.

¿Consideras a podcast como un medio endogámico?

Es probable, aunque lo mismo podría decirse de la literatura o el teatro. Tal vez es un problema de todas las artes. La accesibilidad del podcast tal vez conlleve una ventaja en este sentido.

¿Qué otros podcasts sobre literatura recomiendas o te gusta escuchar?

En la misma línea de El Anaquel, sugiero Volumen y Hablemos Escritoras.

¿Y en otros géneros?

Trabajo en la industria tecnológica. En este campo, sugiero Masters of Scale.

En tiempos excepcionales como el actual, es difícil obviar lo que nos rodea. ¿Cómo ves el podcast como medio y como soporte en este contexto en que muchas personas adoptan nuevas prácticas o utilizan nuevos medios para prácticas que ya tenían?

Me parece positivo. En medio de la pandemia, pareciera que el podcast es una manera de reconectar, de dar voz a cientos de experiencias. Es, sin embargo, un medio de difícil acceso: no todas las personas tienen el tiempo ni los recursos para montarse un podcast por su cuenta. Por otra parte, los mensajes de voz que se comparten en grupos de whatsapp podría ser una variante del género. Es difícil precisar los límites y los usos del podcast, en este sentido, pero al menos es una forma democratizadora de la comunicación.

Volviendo sobre lo que tu llamas “obsesión con el hartazgo que genera lo cotidiano” ¿Cómo ves eso en estos tiempos particulares en que, mientras vivimos una cotidianeidad infinita, todo lo que consideramos normal nos es ajeno?

Vivimos tiempos extraños –los rusos tienen una palabra, ostranénie, para hablar de la sensación de extrañamiento que produce lo ordinario. Cortázar era un experto en generar dicho efecto. Dicho esto, mantengo una esperanza más que una opinión: algo bueno saldrá de todo esto, acaso la gran novela del siglo XXI sea escrita tras los ecos de la pandemia. Es temprano para decirlo todavía, pero no es una imposibilidad.

¿Cuáles son las narrativas que están cambiando o pueden hacerlo pronto en el contexto mundial creado desde febrero a esta parte? (y cuáles no).

Bueno, pareciera que el diario como formato puede llegar a tener un repunte, lo mismo que la literatura distópica, aunque esta tendencia (sobre todo la segunda) lleva ya algunos años, derivado de nuestras ansiedades colectivas alrededor del calentamiento global.

Roberto Wong (Tamaulipas, 1982) es narrador. París D.F. fue su primera novela, por la que ganó el Premio Dos Passos en 2015. Tres años después publicó Los recuerdos son pistas, el resto es una ficción, con el que ganó el IX Certamen Internacional Sor Juana Inés de la Cruz en la categoría de cuento. Mantiene, además, El Anaquel, blog y podcast sobre literatura y libros.

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